La minería en Salta vuelve a mostrar señales claras de expansión con datos productivos concretos: la mina Lindero registró un aumento de su producción de oro del 12% en el primer trimestre de 2026, consolidando su aporte al sector regional y nacional. El resultado no solo refleja un desempeño operativo sólido, sino también el papel creciente de la minería aurífera como motor de exportaciones y empleo en el norte argentino.
La mejora se da en paralelo a una estrategia de exploración y optimización que busca extender la vida útil del proyecto más allá de la década vigente.
Lindero impulsa la producción de oro en Salta
Durante el primer trimestre de 2026, la mina Lindero, operada por la filial argentina de Fortuna Mining, produjo 21.545 onzas de oro, lo que representa un 12% más que en el cuarto trimestre de 2025, cuando se habían alcanzado 19.201 onzas.
Este incremento responde a un volumen mayor de mineral colocado en la plataforma de lixiviación, alineado con el plan operativo diseñado para este período. La mejora en la producción es especialmente relevante considerando que la operación llevó adelante una parada técnica programada para reemplazar componentes críticos de la trituradora primaria, lo que suele implicar riesgos de detención operativa.
A pesar de esta intervención, la planificación de la operación permitió asegurar un flujo continuo de mineral hacia las etapas de procesamiento, mitigando efectos sobre el ritmo de producción.
Estrategia de exploración y sostenibilidad operativa
Más allá del incremento productivo, Lindero mantiene una agenda activa de exploración con el objetivo de ampliar su base de recursos y extender la vida útil del proyecto más allá de su horizonte actual. Dos equipos de perforación se encuentran evaluando recursos inferidos bajo el pit principal, lo que podría traducirse en reservas adicionales explotables en el mediano plazo.
En paralelo, la compañía inició una campaña exploratoria de 7.000 metros en el prospecto Cerro Lindo, a unos 70 kilómetros de la mina, con la finalidad de identificar nuevas zonas con potencial aurífero.
Estas tareas complementan obras de infraestructura clave —como la expansión de la plataforma de lixiviación completada en 2025—, que permitirán sostener la operación por muchos años, y también iniciativas orientadas a mejorar la eficiencia energética mediante el uso de fuentes renovables.
Un impacto regional con proyección exportadora
La mejora en la producción de Lindero se enmarca en un contexto más amplio donde la minería salteña ha consolidado su rol como principal generadora de exportaciones provinciales. Datos oficiales muestran que, durante el inicio de 2026, la minería ya había desplazado a otros sectores productivos para situarse como la principal fuente de divisas de la provincia, con contribuciones significativas de oro y otros minerales.
Este desempeño exportador refleja no solo los resultados de Lindero, sino también el fortalecimiento de toda la cadena productiva local, que incluye proveedores, servicios especializados y empleos directos e indirectos relacionados con la actividad minera.
Además, la provincia impulsa la formación técnica local para responder al crecimiento de la industria, con más de 2.300 nuevos estudiantes inscriptos en tecnicaturas vinculadas al sector, lo que apunta a una mayor integración entre educación y empleo minero.
La minería aurífera como eje de desarrollo productivo
La performance de Lindero en 2026 no solo impacta en cifras productivas, sino que también contribuye a consolidar un modelo de desarrollo sustentable en Salta, donde la minería se inserta como un pilar estratégico tanto para la economía provincial como para la matriz exportadora nacional. El crecimiento en la producción de oro en un período marcado por intervenciones programadas demuestra capacidad operativa y resiliencia ante desafíos técnicos.
Además, el enfoque geológico y operacional orientado a explorar nuevos frentes y optimizar procesos productivos posiciona a Lindero como un activo clave dentro del portafolio minero argentino, especialmente en un sector donde la competitividad global del oro continúa siendo alta.

