La distribuidora eléctrica más grande del país invierte en Catamarca, apuntando a minerales clave para la transición energética global.
En un movimiento estratégico que marca un cambio de era para su negocio, Edenor ingresó al sector minero con inversiones en litio y cobre, minerales críticos para la electrificación global. A través de su nueva subsidiaria Edenor Tech, la compañía adquirió participaciones en dos firmas con proyectos en la provincia de Catamarca, uno de los polos mineros más prometedores del país.
La empresa eléctrica compró el 40% de Polimetales del Noroeste, que explora 60.704 hectáreas en la Faja de Maricunga, cerca del proyecto Valle Ancho de NGEx. Además, tomó el 15% de Integra Recursos Naturales Minerales, con activos de litio en Antofalla, Cortaderas y Ancasti, que abarcan más de 220.000 hectáreas.
Según comunicó Edenor a la Comisión Nacional de Valores (CNV), esta incursión busca asegurar el acceso a minerales críticos, ampliar su horizonte exportador y posicionarse en sectores con ventajas competitivas para el país.
Una tendencia que crece
Edenor no está sola en esta transformación. Empresas como Central Puerto, YPF, Tecpetrol, Pluspetrol y PAE ya comenzaron su camino hacia el litio y el cobre. El auge de estos minerales, impulsado por la movilidad eléctrica y la transición energética global, convierte a la minería en un nuevo terreno para jugadores no tradicionales.
Argentina, tercera reserva mundial de litio, produjo 71.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) en 2024, y espera inversiones por US$7.000 millones al 2032. En cobre, aún sin producción a gran escala, se proyectan US$10.100 millones en exportaciones para 2030, con proyectos emblemáticos como Los Azules, Pachón y Josemaría.
Aunque el RIGI promete acelerar inversiones, hasta ahora solo se aprobó un proyecto minero: Rincón, de Rio Tinto. Las demoras generan incertidumbre, pero Edenor apuesta a largo plazo.

