Minas Argentinas iniciará durante agosto un plan de infraestructura de nueve meses en la mina de oro Gualcamayo, con una inversión superior a US$15 millones.
Las obras buscan ampliar instalaciones y campamentos y preparar el yacimiento para el futuro desarrollo de Carbonatos Profundos, mientras que la incorporación de nuevos trabajadores llevará a cerca de 1.000 las personas vinculadas a la operación.
Una nueva etapa para Gualcamayo
El plan contempla la ampliación de las instalaciones de beneficio de minerales, almacenes de reactivos, movimientos de suelo, despliegue de geomembranas y expansión de los campamentos. Según la compañía, las obras forman parte de los compromisos de inversión asumidos en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y constituyen una etapa preparatoria para el futuro desarrollo de Carbonatos Profundos.
El gerente general y CEO de Minas Argentinas, Gabriel Corvo, destacó el proceso de transformación que atraviesa la operación: “Vamos por un nuevo Gualcamayo que confirma, con cada paso, su profunda transformación para generar valor y producción durante muchas décadas en San Juan y la Argentina”. El ejecutivo agregó que las obras representan un avance concreto de los planes anunciados bajo el RIGI y permiten preparar nuevas áreas e infraestructura necesarias para Carbonatos Profundos.
La inversión tendrá una duración estimada de nueve meses y se concentrará en infraestructura necesaria para acompañar la evolución del complejo minero.
El proyecto sumará 230 puestos de trabajo
El impacto más inmediato de las obras estará en el empleo. Al cierre de julio, Gualcamayo contaba con 327 trabajadores directos y otros 437 contratistas. De estos últimos, el 96% provenía de San Juan, una proporción que muestra el peso que ya tiene la operación sobre el empleo local.
Con el comienzo de los nuevos trabajos se incorporarán aproximadamente 230 puestos adicionales, con prioridad para trabajadores sanjuaninos y especialmente para habitantes del departamento de Jáchal.
De esta manera, el número total de personas vinculadas a las actividades de Gualcamayo se acercará a 1.000, lo que representa un incremento cercano al 30% respecto de la dotación actual. La empresa también está ampliando su capacidad de alojamiento mediante la construcción de más de 38 módulos habitacionales, cada uno con capacidad para cuatro personas.
El movimiento laboral no queda limitado a la contratación directa de personal. La expansión de una operación minera genera además actividad para empresas constructoras, transportistas, servicios técnicos, logística y proveedores especializados que participan de las distintas etapas de las obras.
Los proveedores sanjuaninos captan buena parte de la inversión
Otro de los datos destacados por Minas Argentinas es la participación de empresas de la provincia en la cadena de suministros de Gualcamayo.
La compañía sanjuanina Mapal-Sigma fue seleccionada para ejecutar las principales obras civiles después de un proceso de licitación. Además, actualmente más del 69% de las compras y contrataciones de Gualcamayo corresponden a proveedores de San Juan.
Entre las empresas mencionadas se encuentran Caterwest, Castaño Minero, Eco Minera, Terra Logística, Rodeo Bus, Huarpe, Radio Com, Rariza, Yumo, Contenedores San Juan, Dams y Bilbao Construcciones.
La expansión de Gualcamayo, de esta manera, tiene un efecto que se extiende más allá del área de producción de oro: moviliza a una red de empresas locales que participan de la construcción, el transporte, la logística y los servicios necesarios para sostener la operación.
Inversión minera y desarrollo comunitario
El programa también contempla un componente de desarrollo comunitario asociado a las empresas contratistas que se incorporan a las obras. Según la información difundida por Minas Argentinas, estas compañías destinan entre el 1% y el 5% de su facturación mensual consolidada a Programas de Desarrollo Comunitario.
Las iniciativas se concentran en tres áreas: infraestructura escolar, asistencia técnica para emprendimientos productivos y capacitación en educación técnica y sustentabilidad.
Así, la inversión de más de US$15 millones prevista para esta etapa de Gualcamayo no sólo apunta a preparar infraestructura para la futura expansión minera, sino que también amplía el movimiento económico alrededor de la operación.
Lo que viene para Gualcamayo
El nuevo plan de obras marca una transición para Gualcamayo. La operación de oro se prepara para una nueva etapa de crecimiento mientras avanza la infraestructura necesaria para el futuro desarrollo de Carbonatos Profundos, dentro de los compromisos asumidos bajo el RIGI. Con una inversión de más de US$15 millones, 230 nuevos puestos de trabajo y una fuerte participación de proveedores sanjuaninos, el proyecto vuelve a mostrar cómo la minería puede extender su impacto hacia el empleo, la construcción y los servicios locales.
