Los Azules entró en la cuenta regresiva para una de las decisiones más importantes de la nueva minería argentina. McEwen Copper, compañía propietaria del proyecto ubicado en San Juan, apunta ahora a mediados de 2027 para concretar la decisión final de inversión que permita avanzar hacia la construcción a gran escala de uno de los desarrollos de cobre más importantes de Sudamérica.
El calendario original contemplaba alcanzar esa instancia hacia fines de 2026, pero el cronograma tuvo que ser revisado. Una de las razones fue la histórica nevada registrada en la Cordillera, considerada por la compañía como la mayor de las últimas dos décadas, que generó impactos durante algunos meses sobre las tareas de desarrollo. Sin embargo, lejos de representar únicamente una dificultad, el fenómeno también permitió poner a prueba la infraestructura del proyecto frente a condiciones climáticas excepcionales y recuperar recursos hídricos después de años de sequía.
La magnitud del proceso puede medirse por el capital que ya fue desembolsado. Michael Meding, CEO de McEwen Copper, señaló que la compañía lleva invertidos alrededor de US$600 millones en Los Azules, una cifra que permite dimensionar cuánto avanzó el proyecto antes de llegar a la instancia de decisión definitiva.
Ahora el objetivo es completar la ingeniería y cerrar el paquete financiero que permita pasar de las obras iniciales y el desarrollo del proyecto a la construcción masiva.
Los US$240 millones que funcionan como puente
Uno de los movimientos financieros más recientes fue la obtención de un crédito de US$240 millones. Pero la compañía aclaró que ese financiamiento no representa todavía el desembolso destinado a construir la totalidad de la mina.
El préstamo funciona como un puente hacia el denominado sanctioning definitivo, es decir, la instancia en la que McEwen Copper deberá contar con la ingeniería necesaria y con el esquema financiero completo para tomar la decisión final de inversión.
La diferencia es fundamental. Los Azules ya dejó atrás la etapa en la que el desafío principal consistía en demostrar que existía un recurso mineral atractivo. Ahora el proyecto enfrenta una cuestión mucho más concreta: reunir las condiciones técnicas y financieras necesarias para transformar ese recurso en una operación minera de escala industrial.
El hecho de que la decisión haya sido trasladada hacia mediados de 2027 no implica, por lo tanto, un freno del proyecto. El cronograma continúa avanzando, aunque con algunos meses de diferencia respecto de las previsiones anteriores.
La empresa también utiliza este período para continuar desarrollando ingeniería, infraestructura y trabajos preparatorios que serán necesarios cuando llegue el momento de iniciar la construcción de gran escala.
San Juan, un factor que pesa en la decisión
Uno de los aspectos destacados por Meding durante el Forbes Mining Summit fue un elemento que muchas veces queda detrás de las cifras de reservas e inversiones: la existencia de una cadena de proveedores mineros desarrollada en San Juan.
Para el CEO de McEwen Copper, contar con empresas locales que ya tienen experiencia en grandes proyectos modifica la percepción de los inversores internacionales y reduce parte de los riesgos asociados a la construcción.
La provincia viene acumulando durante más de una década capacidades vinculadas con la minería metalífera. Esa experiencia permitió formar empresas proveedoras, trabajadores especializados y servicios capaces de responder a las exigencias de proyectos de gran escala.
Para Los Azules, ese entramado representa un activo adicional. No se trata solamente de tener cobre en el subsuelo. También es necesario contar con una estructura productiva capaz de acompañar la construcción de una mina que demandará ingeniería, movimiento de suelos, transporte, energía, infraestructura, mantenimiento, servicios técnicos y una enorme cantidad de bienes y servicios.
El desarrollo de proveedores locales puede convertirse así en uno de los factores que permita que una parte importante de la inversión permanezca dentro de la economía provincial.
El cobre que puede cambiar la escala de la minería argentina
Los Azules forma parte de una cartera de proyectos cupríferos que está modificando las perspectivas de la minería argentina. Después de años en los que el país concentró buena parte de su producción metalífera en oro y plata y comenzó a desarrollar con fuerza el litio, el cobre aparece como el recurso con capacidad para producir el próximo gran salto de escala.
La oportunidad está vinculada también con el escenario internacional. La electrificación de las economías, el crecimiento de las redes eléctricas, la expansión de los centros de datos y la inteligencia artificial requieren cantidades crecientes de cobre. La combinación entre demanda mundial y nuevos proyectos argentinos coloca a desarrollos como Los Azules en una posición estratégica.
La compañía no es la única que mira ese escenario. San Juan concentra además otros grandes proyectos de cobre, mientras que en distintas provincias avanzan iniciativas que buscan aprovechar una ventana de oportunidad que puede extenderse durante décadas.
Pero para que esa oportunidad se transforme en producción, primero hay que construir las minas.
Y ahí es donde Los Azules entra en una etapa decisiva.
2027, el año en que Los Azules deberá definir su futuro
Si el cronograma se mantiene, mediados de 2027 será el momento clave para determinar si Los Azules pasa definitivamente a la construcción a gran escala. Para entonces, la compañía deberá haber completado el trabajo técnico y cerrado la estructura financiera necesaria para respaldar la inversión.
Los US$600 millones ya invertidos muestran que no se trata de un proyecto que recién está buscando su lugar en el mapa minero. Existe infraestructura, existe desarrollo avanzado y existe una compañía que lleva años destinando capital para llevar el yacimiento hacia una etapa productiva.
El crédito de US$240 millones representa otro paso dentro de ese camino, pero la verdadera definición será el financiamiento integral que permita ejecutar la construcción.
El desafío para McEwen Copper será entonces convertir todo el trabajo acumulado en una decisión que marque el comienzo de una nueva etapa.
Para San Juan, la importancia excede ampliamente al proyecto individual. La construcción de Los Azules puede significar una nueva ola de actividad para empresas proveedoras, contratistas, trabajadores, transportistas y prestadores de servicios. También puede consolidar todavía más a la provincia como uno de los principales polos de minería metalífera del país.
Y para Argentina, el proyecto representa algo todavía mayor: la posibilidad de que uno de los grandes depósitos de cobre que durante años permanecieron fuera de producción finalmente entre en la etapa que define el destino de cualquier proyecto minero de gran escala.
La cuenta regresiva ya comenzó. La fecha ahora está puesta en mediados de 2027.
