San Juan

Los Azules consigue US$240 millones y acelera hacia la decisión que puede poner en marcha el gran proyecto de cobre de San Juan

McEwen Copper obtuvo un préstamo de US$240 millones para continuar con la ingeniería y los trabajos tempranos de Los Azules, en San Juan. El financiamiento llega en un momento decisivo para el proyecto: la compañía apunta a completar el financiamiento integral y adoptar la Decisión Final de Inversión hacia mediados de 2027, con el objetivo de comenzar la producción comercial de cátodos de cobre en 2030.

La operación representa una nueva señal de avance para uno de los proyectos de cobre más importantes de Argentina. Los fondos serán utilizados mientras McEwen Copper estructura el financiamiento de mayor escala necesario para llevar adelante la construcción de la futura mina ubicada en Calingasta.

Un préstamo de US$240 millones para seguir avanzando

El financiamiento fue otorgado mediante un préstamo a plazo senior garantizado por US$240 millones, con una duración de cuatro años. El sindicato de prestamistas está integrado por Sprott Natural Resource Investment Partners, que aportó US$112 millones; Rob McEwen, presidente y principal accionista de la compañía, con US$85 millones; y otros inversores que completaron los US$43 millones restantes.

El dinero permitirá sostener la ingeniería y los trabajos tempranos del proyecto mientras avanza una etapa todavía más importante: la estructuración del financiamiento integral que permitirá construir Los Azules.

La compañía tiene como objetivo adoptar la Decisión Final de Inversión (FID) y completar el financiamiento integral hacia mediados de 2027. Si se cumplen las condiciones previstas, la producción comercial de cátodos de cobre comenzaría en 2030, aunque todavía queda por completar el financiamiento del proyecto y obtener las aprobaciones sectoriales correspondientes.

La secuencia es relevante porque diferencia a Los Azules de un proyecto que todavía se encuentra en una etapa exploratoria temprana. La compañía ya está trabajando sobre ingeniería, selección de contratistas y paquetes de equipamiento necesarios para una eventual construcción.

En mayo de 2026, además, Société Générale fue designado como asesor financiero exclusivo para acompañar la estructuración de la deuda de mayor escala que requerirá el proyecto. Paralelamente, McEwen Copper continúa preparando una potencial oferta pública inicial de acciones —IPO—.

La ingeniería avanza y ya se trabaja sobre los principales equipos

El financiamiento llega acompañado por una actualización concreta del avance técnico de Los Azules.

La campaña de campo 2025-2026 terminó con más de 5.600 metros de perforación. Según la actualización difundida por la compañía, los resultados geotécnicos fueron mejores de lo esperado y permitirán optimizar el diseño del rajo abierto mientras continúa la planificación minera. Además, las perforaciones de esterilización confirmaron que el lugar previsto para la instalación de almacenamiento de roca del sector noreste resulta adecuado.

Otro dato importante está en la ingeniería de los principales paquetes de procesamiento.

Los trabajos correspondientes a extracción por solventes/electroobtención, ácido sulfúrico y trituración fueron adjudicados a Metso. Al mismo tiempo, la licitación para la flota minera se encuentra en su etapa final de evaluación y la empresa prevé seleccionar al contratista EPCM durante el cuarto trimestre de 2026.

Esto significa que Los Azules no solamente está buscando financiamiento: también está avanzando sobre los componentes técnicos necesarios para que la decisión de inversión pueda transformarse posteriormente en una obra.

Durante el momento de mayor actividad de la última temporada de campo, el proyecto llegó a emplear más de 500 personas, de las cuales aproximadamente el 90% fueron contratadas en San Juan.

Ese dato permite dimensionar que el impacto laboral de Los Azules ya comenzó antes de la construcción de la mina.

Rob McEwen volvió a poner el foco en Argentina

El propio esquema de financiamiento también muestra el nivel de compromiso del accionista principal con el proyecto.

Rob McEwen aportó US$85 millones al préstamo, convirtiéndose en uno de los principales participantes de la operación financiera. Para la compañía, la obtención de los fondos refleja la confianza de los prestamistas tanto en Los Azules como en el proceso de transformación que atraviesa Argentina.

El CEO de McEwen Copper, Michael Meding, destacó precisamente ese punto al referirse al financiamiento y vinculó el atractivo creciente de Argentina con la estabilización económica, la mejora de las calificaciones crediticias, la reducción del riesgo país y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones —RIGI—.

También puso en valor el escenario institucional de San Juan como jurisdicción minera.

La afirmación adquiere relevancia porque uno de los principales obstáculos históricos para los grandes proyectos mineros argentinos fue precisamente la dificultad para conseguir financiamiento internacional en condiciones competitivas.

Los Azules necesita ahora demostrar que puede transformar esa confianza financiera en una estructura de capital capaz de sostener una inversión de escala mucho mayor.

El próximo paso: transformar el financiamiento en una decisión de inversión

El préstamo de US$240 millones no significa que Los Azules esté completamente financiado ni que la construcción de la mina haya comenzado.

Es, en cambio, un puente financiero hacia la próxima etapa.

La compañía utilizará esos recursos para continuar con la ingeniería y los trabajos tempranos mientras avanza en la estructuración del financiamiento integral. La meta es llegar a mediados de 2027 con la decisión final de inversión y los recursos financieros necesarios para ejecutar el proyecto.

Ese proceso será determinante.

Los Azules es uno de los proyectos que puede devolverle a Argentina una producción de cobre de gran escala. El país dejó de producir cobre en 2018, después del cierre de Bajo de la Alumbrera, pero durante los últimos años construyó una cartera de proyectos capaces de cambiar nuevamente el perfil minero nacional.

San Juan aparece en el centro de esa transformación.

Además de Los Azules, la provincia concentra proyectos como Josemaría, Altar y otros desarrollos vinculados al distrito Vicuña, mientras que El Pachón representa otra de las grandes apuestas cupríferas de la cordillera sanjuanina.

El contexto internacional también juega a favor de la expansión de la oferta de cobre. La electrificación, las redes eléctricas, los vehículos eléctricos, las energías renovables y el crecimiento de los centros de datos requieren enormes cantidades del metal.

Argentina tiene recursos geológicos para participar de ese mercado, pero necesita convertir los proyectos en minas productivas.

San Juan, frente a una oportunidad que puede cambiar su escala minera

El financiamiento conseguido por McEwen Copper llega además en un momento particularmente favorable para San Juan.

La provincia se consolidó durante décadas como uno de los principales distritos mineros del país a partir de la producción de oro y plata. Ahora busca dar un salto hacia el cobre, un metal cuya escala de inversión y cadenas de proveedores puede multiplicar el impacto económico de la actividad.

Los Azules puede ser una de las piezas centrales de esa transformación.

Una mina de estas características demanda mucho más que trabajadores en el yacimiento. Requiere ingeniería, construcción, transporte, energía, mantenimiento, servicios profesionales, equipamiento, logística y una amplia red de proveedores.

Por eso, la etapa de construcción será especialmente importante para determinar cuánto de la inversión queda en San Juan y cuánto valor puede capturar la economía provincial.

La experiencia acumulada por la provincia en minería metalífera constituye una ventaja. El desafío será utilizarla para construir una cadena de proveedores cada vez más sofisticada y capaz de participar en las distintas etapas del proyecto.

Los Azules acelera hacia 2027 con el cobre argentino en juego

Los US$240 millones obtenidos por McEwen Copper no representan el final del camino, pero sí constituyen un nuevo escalón hacia la decisión que definirá el futuro de Los Azules.

Con la ingeniería avanzando, más de 5.600 metros de perforaciones completados, los principales paquetes de procesamiento adjudicados y la licitación de la flota minera en su etapa final, el proyecto comienza a acercarse a una instancia en la que las decisiones financieras y técnicas deberán confluir.

La compañía apunta a mediados de 2027 para completar el financiamiento y adoptar la Decisión Final de Inversión. Si ese objetivo se concreta y se cumplen las etapas posteriores, 2030 aparece como el horizonte para comenzar a producir cátodos de cobre en San Juan.

Para Argentina, la importancia excede a un único proyecto.

Los Azules representa una de las posibilidades más concretas para que el país vuelva a producir cobre a gran escala y se incorpore a un mercado global que será cada vez más estratégico para la energía y la industria.

El desafío ahora está planteado: convertir los US$240 millones de financiamiento inicial en la decisión de inversión que permita transformar el proyecto minero en una nueva operación industrial de escala internacional.