Rio Negro

Blue Sky Uranium activa una nueva campaña para ampliar la exploración de uranio en Río Negro

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Blue Sky Uranium comenzó una nueva etapa de exploración en Amarillo Grande, su proyecto de uranio y vanadio en Río Negro, con un programa orientado a identificar nuevas áreas mineralizadas y profundizar el conocimiento geológico del distrito. La campaña toma como referencia los resultados obtenidos en el depósito Ivana y contempla trabajos en zonas que todavía requieren estudios adicionales para determinar su potencial.

Las tareas estarán a cargo de Minera Cielo Azul S.A., subsidiaria argentina de Blue Sky Uranium, y cuentan con financiamiento de Abatare Spain S.L.U. mediante Ivana Minerales S.A. (IMSA), la sociedad conjunta constituida para avanzar en el proyecto. La planificación general abarca doce meses, aunque la fase inicial de seis meses es la que cuenta con aprobación y financiamiento confirmados.

El programa combina métodos de exploración de superficie con nuevas técnicas para investigar sectores cubiertos por sedimentos, donde las herramientas radiométricas convencionales pueden tener limitaciones. A partir de los datos que se obtengan, la compañía buscará definir prioridades para futuras perforaciones y evaluar si las anomalías identificadas justifican inversiones adicionales.

Bajo de Valcheta concentra los primeros trabajos

La campaña comenzó en Bajo de Valcheta, en el sector occidental de Amarillo Grande. El área de investigación también comprende los objetivos Don Javier, Toro y Bajo de Valcheta West, donde los antecedentes geológicos y las anomalías radiométricas identificadas previamente sustentan la búsqueda de nuevas zonas de interés.

Los trabajos incluyen mapeo geológico, mediciones radiométricas en superficie y muestreo geoquímico. Estas actividades permiten caracterizar las rocas, reconocer alteraciones y reunir información para seleccionar sectores que puedan ser investigados mediante perforaciones superficiales de poca profundidad y estudios más detallados.

La presencia de determinadas unidades sedimentarias y de alteraciones vinculadas con procesos de oxidación y reducción constituye uno de los elementos que orientan la exploración. Sin embargo, estos indicadores no confirman por sí mismos la existencia de un depósito económicamente explotable. Su importancia deberá comprobarse mediante la integración de los datos de campo y, cuando corresponda, con perforaciones que permitan obtener información directa del subsuelo.

El objetivo de esta primera etapa es reducir la incertidumbre geológica y ordenar los blancos de exploración según sus características. La información resultante permitirá determinar cuáles de las áreas estudiadas ofrecen fundamentos para continuar con trabajos de mayor alcance.

El objetivo Cuatro tendrá una primera campaña de perforación

Uno de los componentes centrales del programa es el objetivo Cuatro, donde Blue Sky Uranium prevé ejecutar aproximadamente 500 metros de perforación mediante circulación reversa. Se trata de la primera campaña de perforación planificada para ese sector y su propósito es comprobar si las anomalías reconocidas en los estudios anteriores presentan continuidad en profundidad.

La ubicación definitiva de los pozos y el cronograma de ejecución dependerán de la planificación operativa, la obtención de los permisos correspondientes y los acuerdos de acceso al terreno. Por ese motivo, aunque la perforación está contemplada dentro del programa inicial, su ejecución efectiva está sujeta a esas condiciones.

La circulación reversa permite recuperar muestras del subsuelo que luego son analizadas para determinar la composición y las características de las unidades atravesadas. Los resultados ayudan a establecer si las señales detectadas en superficie se corresponden con mineralización de uranio y si existen elementos que justifiquen ampliar la investigación.

Una vez finalizados los trabajos, la compañía evaluará los datos para decidir si corresponde realizar perforaciones adicionales en Cuatro o concentrar los recursos en otros sectores del proyecto. Las campañas posteriores no tienen todavía una cantidad de metros ni fechas de inicio confirmadas, ya que dependerán de la interpretación técnica de los resultados iniciales.

Ivana y su corredor abren nuevas líneas de investigación

Otro frente importante de la campaña se encuentra en el corredor Ivana, que se extiende desde el depósito del mismo nombre hacia los objetivos Ivana Gateway e Ivana Central. Allí, la empresa busca investigar sectores donde la cobertura sedimentaria puede dificultar la identificación de mineralización mediante relevamientos convencionales de superficie.

La primera actividad prevista es una prueba piloto con detectores pasivos de radón sobre una zona cubierta del depósito Ivana. El propósito es comparar las mediciones obtenidas con la distribución conocida de la mineralización y evaluar si esta técnica permite reconocer señales útiles para orientar la exploración en áreas donde las mediciones radiométricas superficiales tienen menor efectividad.

Si los resultados son satisfactorios, la compañía prevé extender los estudios de radón y realizar muestreos de isótopos de plomo en sectores seleccionados del corredor. La información será integrada con los antecedentes geológicos y los estudios geofísicos para identificar y priorizar nuevos objetivos.

La iniciativa busca incorporar herramientas complementarias para investigar zonas que no siempre pueden evaluarse con métodos tradicionales. El éxito de la prueba piloto será determinante para establecer si la técnica puede aplicarse de manera más amplia dentro del distrito y contribuir a definir futuras perforaciones.

Los antecedentes de Ivana Gateway respaldan la continuidad exploratoria

El interés por el corredor se apoya parcialmente en los resultados obtenidos en Ivana Gateway. En febrero de 2026, Blue Sky Uranium informó una intersección de 3,4 metros con una ley promedio de 272 partes por millón de U₃O₈ en el pozo AGIG-007, a partir de los 54 metros de profundidad.

Ese resultado aportó información sobre la presencia de mineralización de uranio en el sector, aunque no constituye por sí solo una demostración de viabilidad económica. Las perforaciones posteriores ampliaron el conocimiento del área, pero no todos los pozos arrojaron resultados significativos, una variabilidad que forma parte del proceso de exploración.

Los antecedentes geológicos incluyen horizontes de areniscas reducidas, pirita, materia orgánica y valores geoquímicos anómalos de uranio. Estos elementos respaldan la continuidad de la investigación del modelo geológico utilizado para orientar los trabajos, pero su relevancia deberá establecerse mediante nuevos estudios y una interpretación integrada de los datos.

Tras completar la fase inicial, Blue Sky evaluará la posibilidad de ejecutar nuevas líneas de polarización inducida y perforaciones adicionales mediante circulación reversa o sistemas combinados de circulación reversa y diamantina. Esas decisiones quedarán sujetas a los resultados obtenidos y a la revisión técnica conjunta con su socio.

Un acuerdo de financiamiento para desarrollar nuevos objetivos

La campaña se desarrolla bajo el marco de un acuerdo de opción entre Minera Cielo Azul e Ivana Minerales. Según las condiciones informadas por la compañía, IMSA cuenta con la opción exclusiva de adquirir una participación del 100% en determinados objetivos exploratorios pertenecientes a Minera Cielo Azul, sujeta al cumplimiento de compromisos de inversión, pagos y una regalía del 2% a favor de esta última sobre las propiedades adquiridas.

El mecanismo permite financiar trabajos de exploración en distintos objetivos mientras se mantienen las condiciones de propiedad previstas en el acuerdo hasta que se ejerza la opción correspondiente. El financiamiento de la fase inicial brinda respaldo para avanzar con los relevamientos, las pruebas técnicas y la perforación contemplada en Cuatro.

La nueva campaña representa una instancia de generación de información para Amarillo Grande, no el inicio de una operación productiva ni una confirmación de nuevos recursos. Su importancia radica en evaluar sectores adicionales, comprobar anomalías y establecer cuáles pueden justificar inversiones exploratorias de mayor escala.

Los resultados de Bajo de Valcheta, Cuatro y el corredor Ivana serán determinantes para definir las siguientes etapas. Blue Sky Uranium busca ampliar el conocimiento del distrito y determinar si existen nuevos objetivos de uranio y vanadio que puedan incorporarse a su cartera de exploración en Río Negro.