El proyecto Lunahuasi vuelve a sorprender con resultados de perforación que superan los estándares globales. Con leyes excepcionales y nuevas zonas en expansión, la compañía decidió ampliar su campaña a 30.000 metros.
El dato no es menor: podría tratarse de uno de los descubrimientos más relevantes de cobre de alta ley en la región.
Exploración en expansión: más metros, más ambición minera
La minera NGEx Minerals confirmó que ampliará su programa de perforación en el proyecto Lunahuasi, en San Juan, elevando el objetivo de 25.000 a 30.000 metros tras resultados que superaron ampliamente las expectativas iniciales.
Hasta el momento, la campaña Fase 4 ya acumula cerca de 23.000 metros perforados, con más de 20 pozos completados y otros en ejecución, en un contexto donde la eficiencia operativa permitió acelerar los tiempos del proyecto.
“El rendimiento de la perforación ha superado las expectativas”, afirmó el CEO de la compañía, Wojtek Wodzicki, al anunciar la expansión del programa.
Pero el dato clave no es solo la cantidad de metros, sino la calidad del recurso: Lunahuasi se posiciona dentro del selecto grupo de proyectos con leyes excepcionalmente altas, algo poco común incluso en la Cordillera de los Andes.
Leyes fuera de escala: el diferencial que puede cambiar todo
Los resultados recientes muestran intersecciones que rompen los parámetros típicos de la minería del cobre. Mientras los depósitos tradicionales presentan leyes de entre 0,4% y 1%, Lunahuasi registra tramos que superan ampliamente esos valores, incluso con picos por encima del 10% y hasta casi 19% CuEq en sectores específicos.
Entre los datos más destacados:
- 335 metros con 4,08% CuEq
- 98,5 metros con 6,55% CuEq
- Tramos puntuales cercanos al 18-19% CuEq
Estos números no solo validan el potencial económico del proyecto, sino que lo ubican en una categoría de “alta ley” que mejora sustancialmente la ecuación de costos: más metal por tonelada procesada implica mayor rentabilidad y menor impacto operativo.
Según el geólogo del proyecto, existen zonas donde el contenido metálico es “hasta 10 veces superior” al de los pórfidos convencionales, lo que refuerza el interés de inversores y acelera los tiempos de desarrollo.
Un sistema abierto con potencial de clase mundial
Uno de los aspectos más relevantes es que el sistema mineralizado sigue abierto en múltiples direcciones. Las zonas Saturno, Marte y Júpiter ya muestran continuidad, pero además comienzan a identificarse nuevas áreas con baja densidad de perforación que podrían expandir significativamente el recurso.
Incluso, los últimos trabajos apuntan a investigar un posible sistema de pórfido mayor detectado en campañas anteriores, lo que podría escalar el proyecto a dimensiones comparables con otros desarrollos de clase mundial dentro del distrito Vicuña.
Este distrito, compartido entre Argentina y Chile, ya alberga proyectos de gran escala como Josemaría, Filo del Sol y Los Helados, lo que posiciona a Lunahuasi en un entorno geológico altamente competitivo y atractivo para inversiones globales.
🔶 Claves del proyecto Lunahuasi
- Campaña ampliada a 30.000 metros de perforación
- Leyes de cobre muy por encima del promedio global
- Sistema mineral abierto con alto potencial de expansión
- Ubicación estratégica en el distrito Vicuña
- Posibilidad de cálculo inicial de recursos en el corto plazo
Del descubrimiento a la definición de recursos: el próximo salto
El avance acelerado de Lunahuasi no es casual. En apenas unos años, el proyecto pasó de exploración temprana a una etapa avanzada, con expectativas de presentar su primer cálculo de recursos en el corto plazo.

Este hito será determinante: permitirá cuantificar el volumen del depósito y definir su viabilidad económica, paso previo a estudios de prefactibilidad y desarrollo.
La combinación de alta ley, expansión geológica y velocidad operativa convierte a Lunahuasi en uno de los proyectos más observados del mapa minero argentino.
Proyección: Lunahuasi y el nuevo mapa del cobre argentino
Si los resultados continúan en esta línea, Lunahuasi podría consolidarse como uno de los activos estratégicos dentro del nuevo ciclo del cobre en Argentina, impulsado por la transición energética global.
Con una demanda creciente vinculada a electrificación, energías renovables y movilidad eléctrica, proyectos de alta ley como este no solo mejoran su competitividad, sino que adquieren valor geopolítico.
El desafío ahora será sostener la performance exploratoria, avanzar hacia la definición de recursos y, sobre todo, atraer las inversiones necesarias para transformar el potencial geológico en producción concreta.
