McEwen Copper apuesta por minería sostenible con una inversión de USD 2.700 millones y adhesión al Pacto Global de la ONU. El proyecto podría representar el 32% del producto bruto geográfico de San Juan.
El proyecto cuprífero Los Azules, ubicado en el noroeste de San Juan, avanza con perfil de emblema estratégico para la nueva minería argentina. La empresa McEwen Copper, desarrolladora del yacimiento, anunció su adhesión al Pacto Global de Naciones Unidas y presentó un plan para convertir a la mina en el primer caso de minería regenerativa del país, con energía 100% renovable, uso eficiente del agua y metas de carbono neutralidad.
Con una inversión estimada en USD 2.700 millones, Los Azules se posiciona como uno de los diez proyectos de cobre sin explotar más importantes del mundo, y como un pivote clave para la reactivación del perfil cuprífero nacional, ausente desde el cierre de Bajo de la Alumbrera en 2018.
“Los Azules no solo generará riqueza, sino que establecerá un estándar en minería sostenible”, afirmó Rob McEwen, presidente de McEwen Mining.
¿Qué significa “minería regenerativa”?
El concepto no es menor. Mientras la agenda global exige trazabilidad, huella ambiental y cumplimiento ESG (ambiental, social y de gobernanza), McEwen Copper busca posicionarse con una narrativa innovadora: una minería que no solo mitiga, sino que regenera los ecosistemas donde opera.
Los pilares del modelo Los Azules son:
- Energía 100% renovable (acuerdo con YPF Luz).
- Neutralidad de carbono para 2038.
- Bajo consumo de agua: entre 150 y 250 litros/seg, equivalente a un cultivo agrícola promedio.
- Tecnología Nuton de Rio Tinto para lixiviación en pilas con menor impacto.
- Compromiso con estándares laborales, derechos humanos y lucha anticorrupción, mediante el Pacto Global.
Un proyecto con impacto estructural para la región
Con una vida útil proyectada de 27 años, Los Azules espera producir 155.000 toneladas de cobre por año, lo que podría representar el 32% del producto bruto geográfico de San Juan, según estimaciones preliminares.
La generación de empleo también es significativa:
- 2.500 puestos directos
- Hasta 5.000 empleos totales en la fase operativa
- Participación proyectada de más de 150 pymes proveedoras locales
A esto se suma la reciente adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), impulsado por el gobierno nacional. El régimen ofrece beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios que facilitarán la entrada en etapa de construcción a partir de 2026, con inicio de producción estimado en 2029.
Argentina, el cobre y la oportunidad geopolítica
La transición energética global, el crecimiento de la movilidad eléctrica y la electrificación de la industria convierten al cobre en recurso geopolítico clave. Según S&P Global, la demanda global podría duplicarse hacia 2035, alcanzando las 50 millones de toneladas.
«El desafío no es sólo explotar cobre, sino hacerlo de forma trazable, limpia y con licencia social. Los Azules busca ser esa respuesta argentina», señalan fuentes del sector.
El ingreso de socios estratégicos como Stellantis, Rio Tinto y Nuton, junto con un nuevo paquete normativo nacional como el RIGI, muestra que el proyecto excede lo extractivo: es un vector industrial y diplomático al mismo tiempo.
¿Puede la minería verde traccionar desarrollo industrial?
Desde Agenda Industrial observamos que proyectos como Los Azules obligan a repensar el vínculo entre minería y desarrollo territorial. La promesa de “cobre verde” no debe quedarse en marketing: debe traducirse en cadenas de valor locales, formación de proveedores, infraestructura logística y transferencia tecnológica.
La clave estará en tres factores:
- Contenido local: ¿podrán las pymes sanjuaninas y nacionales captar una parte relevante de la inversión?
- Infraestructura productiva: ¿cómo se integrará el proyecto al sistema energético, vial y portuario argentino?
- Política pública articulada: ¿habrá mecanismos para exigir trazabilidad local y no solo sustentabilidad exportable?

