En una nueva jornada de seguimiento ambiental, Newmont Cerro Negro realizó el cuarto monitoreo participativo con comunidades, autoridades y expertos. La iniciativa se proyecta como un eje de transparencia en el control de impactos ambientales en Santa Cruz.
Qué fue el cuarto monitoreo ambiental participativo
Newmont Cerro Negro, operadora del yacimiento aurífero en cercanías de Perito Moreno (Santa Cruz, Argentina), llevó adelante el cuarto monitoreo ambiental participativo el 4 de febrero de 2026. La actividad combina talleres de capacitación, muestreos en campo y visitas a instalaciones de control ambiental, con la participación directa de representantes comunitarios, autoridades locales y técnicos especializados.
Este tipo de monitoreo se realiza desde 2023 e inicialmente estaba concentrado en el seguimiento hídrico; en esta edición se amplió para incluir evaluaciones de flora y fauna, consolidando una mirada más integral del estado del entorno.
Participaron 12 veedores de diversos espacios: municipios de Perito Moreno y Los Antiguos, concejos deliberantes, ONG Vecinos por la Laguna, la Secretaría de Estado de Minería de Santa Cruz, el INTA y la Comunidad Tehuelche, además de equipos técnicos de Newmont Cerro Negro.
La participación comunitaria como eje de transparencia ambiental
El monitoreo ambiental participativo es un mecanismo de “observación ciudadana” que permite a los actores locales involucrarse activamente en la medición de indicadores ambientales clave. Los participantes no solo reciben capacitación técnica sino que también acompañan muestreos de agua, observación de especies y comparten criterios de evaluación con los equipos de la minera.
Según Sandro Sánchez, Líder de Desempeño Social y Comunidades de Newmont, actividades como ésta “no son eventos aislados sino compromisos sostenidos en el tiempo”, y refuerzan la idea de que “una operación responsable se fortalece cuando escucha, muestra y construye junto a sus comunidades”.
Este tipo de monitoreo participativo se ha convertido en una práctica cada vez más frecuente en minería moderna. Provincias como Salta también han promovido programas similares para proyectos de litio o para fortalecer la “licencia social” de las operaciones.
Claves del monitoreo ambiental participativo
- Interacción técnica y social: combina formación, recolección de datos ambientales y diálogo directo entre comunidades y la empresa.
- Evolución del alcance técnico: de evaluaciones hídricas centradas en el agua a incluir biodiversidad y otros parámetros ambientales.
- Multiplicidad de actores: participación de municipios, ONG, comunidades originarias, instituciones públicas y equipos técnicos.
- Transparencia y legitimidad social: refuerzo de las prácticas de comunicación abierta con grupos de interés locales.
Contexto histórico y comparado
Las prácticas de monitoreo ambiental participativo están ganando terreno en la minería global como herramienta de gobernanza ambiental y social. En operaciones de Newmont en otros países, como Peñasquito (México), se han creado comités de monitoreo de calidad de agua con comunidades locales y organizaciones independientes.
Además, diversas provincias argentinas han desarrollado programas similares en conjunto con universidades y organismos públicos para formar monitores ambientales comunitarios, lo que indica un cambio hacia modelos más inclusivos de seguimiento ambiental, esenciales para fortalecer la sustentabilidad de la minería.
Cierre — ¿Qué viene para el monitoreo en Cerro Negro?
Proyección: hacia un seguimiento ambiental cada vez más integral
La perspectiva para próximos monitoreos apunta a consolidar la participación comunitaria, ampliar las variables estudiadas y aumentar la frecuencia de muestreos con metodologías compartidas entre empresa, gobierno y sociedad civil.
Es previsible que en futuras ediciones se incorporen innovaciones tecnológicas en monitoreo ambiental, plataformas digitales de trazabilidad de datos y mecanismos de reporte público en tiempo real, alineándose con las mejores prácticas ESG globales.

