Rio Negro

Río Negro vuelve a acelerar la búsqueda de uranio: Blue Sky inicia una nueva campaña en Amarillo Grande

La exploración de uranio vuelve a tomar impulso en Río Negro. Blue Sky Uranium y su empresa conjunta operadora, Ivana Minerales S.A., pusieron en marcha un nuevo programa de exploración de 12 meses en el proyecto Amarillo Grande, con perforaciones, estudios geofísicos y trabajos de superficie destinados a encontrar nuevas zonas mineralizadas y ampliar el potencial del distrito.

El programa inicial ya fue aprobado y financiado y tendrá una primera etapa de seis meses, que incluye permisos, contratación, preparación de terrenos y el despliegue de los equipos técnicos. La campaña se concentrará en tres frentes: el objetivo Cuatro, el Corredor Ivana y distintos blancos ubicados hacia el oeste del depósito Ivana.

23 perforaciones para buscar nuevas zonas de uranio

El primer foco estará puesto en Cuatro, donde Blue Sky realizará por primera vez perforaciones de circulación reversa —RC—. La campaña contempla 23 perforaciones, con una extensión acumulada de aproximadamente 500 metros y una profundidad promedio cercana a los 21 metros por pozo.

La elección de los puntos de perforación surge de la combinación de distintas evidencias obtenidas durante trabajos anteriores: anomalías radiométricas, perforaciones con barrena poco profunda, interpretaciones geológicas y datos hidrogeoquímicos históricos.

Entre estos últimos aparece uno de los datos que despertó mayor interés: en un pozo local poco profundo se detectaron 2.590 microgramos por litro de uranio y 191 microgramos por litro de vanadio. El objetivo de esta primera campaña será determinar si esas anomalías tienen continuidad y relevancia desde el punto de vista geológico.

Si los resultados son positivos, la compañía contempla una segunda fase con aproximadamente 30 perforaciones adicionales, que sumarían otros 500 metros.

La exploración no se limitará a Cuatro. En paralelo, la empresa buscará ampliar el conocimiento del sistema mineralizado en otras zonas de Amarillo Grande.

El Corredor Ivana se convierte en otro objetivo estratégico

El segundo frente de trabajo estará concentrado en el Corredor Ivana, una estructura de aproximadamente 11 kilómetros que se extiende desde el depósito Ivana, atraviesa Ivana Gateway y llega hasta Ivana Central.

Durante esta etapa se estudiarán cinco kilómetros del corredor mediante aproximadamente 10 kilómetros lineales de estudios de polarización inducida (IP), detección de gas radón y nuevos análisis geoquímicos de isótopos de plomo.

La utilización de gas radón representa una de las herramientas que la compañía incorporará para intentar detectar posibles depósitos enterrados. El programa piloto utilizará detectores instalados en pozos poco profundos durante varias semanas, distribuidos inicialmente en entre 12 y 18 estaciones sobre una cuadrícula de 200 por 200 metros.

Si la metodología demuestra ser efectiva, Blue Sky podría extenderla hacia otras áreas del corredor y complementar los resultados con nuevos estudios geofísicos, perforaciones con barrena y eventualmente hasta 1.500 metros de perforación RC o combinada RC/diamante.

El antecedente de Ivana Gateway es uno de los elementos que justifican continuar investigando esta estructura. Durante una campaña anterior, el pozo AGIG007 interceptó 3,4 metros con un promedio de 272 ppm de U₃O₈ a partir de los 54 metros de profundidad.

Cuatro nuevos blancos hacia el oeste

El tercer componente del programa se desarrollará sobre los objetivos Don Javier, Toro, Bajo de Valcheta Oeste e Ivana Oeste, ubicados al oeste del depósito Ivana.

La estrategia apunta a ampliar la información geológica de esta zona y generar nuevos objetivos de exploración a escala distrital. Para ello se realizarán tareas de cartografía, estudios radiométricos terrestres, muestreo geoquímico, excavación de zanjas, análisis de isótopos de plomo, manometría y perforaciones superficiales con barrena.

Los resultados permitirán determinar cuáles de estas áreas tienen suficiente potencial para avanzar posteriormente hacia estudios geofísicos más detallados o nuevas perforaciones.

De esta manera, la compañía no concentra todo el capital exploratorio sobre un único objetivo, sino que busca avanzar simultáneamente sobre distintos sectores de Amarillo Grande.

Ivana Este quedó en revisión

La nueva campaña también deja un dato importante sobre los resultados obtenidos anteriormente.

En Ivana Este, Blue Sky completó seis perforaciones diamantinas que totalizaron 431 metros, pero los resultados no confirmaron el modelo geológico y geofísico planteado originalmente.

Los sondeos atravesaron principalmente unidades de arcilla de grano fino de la Formación Gran Bajo del Gualicho y no encontraron las facies favorables de arenisca de la Formación Chichinales inferior, unidad que alberga la mineralización de uranio identificada en Ivana.

Por ese motivo, la mineralización de uranio y vanadio encontrada en ese sector fue considerada discontinua y cualquier trabajo futuro requerirá revisar el modelo geológico antes de decidir nuevos desembolsos.

El dato es relevante porque muestra que la exploración minera no implica que todos los objetivos terminen confirmando recursos. Los resultados negativos o inconclusos también permiten redefinir dónde concentrar el capital y los equipos.

Un proyecto de uranio con financiamiento para seguir avanzando

El nuevo programa se desarrolla dentro de concesiones pertenecientes a Minera Cielo Azul S.A., subsidiaria de Blue Sky Uranium, y es financiado por Abatare Spain S.L.U. (COAM) a través de Ivana Minerales S.A.

El acuerdo establece que COAM financiará gastos acumulados por US$35 millones para adquirir una participación indirecta del 49,9% en el depósito Ivana. Además, posteriormente podrá alcanzar hasta el 80% de participación en la empresa conjunta una vez completado un estudio de factibilidad, mediante el financiamiento de hasta US$160 millones destinados al desarrollo y construcción del proyecto hasta alcanzar la producción comercial, sujeto a las condiciones acordadas.

El financiamiento permite que la exploración avance mientras continúa la evaluación del depósito Ivana y su eventual desarrollo.

El proyecto Amarillo Grande se encuentra en el centro de Río Negro y comprende un corredor mineralizado de aproximadamente 145 kilómetros, con mineralización de uranio y vanadio identificada en distintos sectores. La propia compañía señala que el depósito Ivana constituye uno de los principales recursos del proyecto y que el distrito presenta potencial para nuevos descubrimientos.

El objetivo de la actual campaña, por lo tanto, no es solamente confirmar mineralización en un blanco puntual. Es ampliar el conocimiento de un distrito que la compañía viene explorando desde hace años y determinar hasta dónde puede extenderse el sistema de uranio y vanadio.

Río Negro profundiza su apuesta por el uranio

El inicio de esta nueva campaña vuelve a colocar a Río Negro dentro del mapa de exploración de uranio de Argentina. Blue Sky ya lleva años trabajando sobre Amarillo Grande y ahora amplía simultáneamente la búsqueda hacia nuevos blancos, corredores mineralizados y sectores regionales todavía poco explorados.

La primera etapa será clave: 500 metros de perforaciones en Cuatro, estudios sobre cinco kilómetros del Corredor Ivana y exploración de cuatro objetivos hacia el oeste permitirán reunir nueva información para decidir dónde concentrar las siguientes inversiones.

El desafío será convertir esos resultados exploratorios en recursos minerales y, posteriormente, demostrar que existe una escala económica suficiente para avanzar hacia una eventual producción.

Por ahora, Amarillo Grande continúa en etapa de exploración. Pero con un programa financiado, nuevos objetivos y un horizonte de trabajo de 12 meses, Río Negro vuelve a mostrar que la discusión sobre el uranio y la energía nuclear ya no pertenece solamente al terreno de la exploración geológica: comienza a formar parte de una estrategia más amplia para desarrollar recursos energéticos estratégicos en Argentina.