San Juan

Rio Tinto acelera su apuesta por Los Azules y vuelve a mover el tablero del cobre argentino

El proyecto Los Azules, en San Juan, vuelve a captar la atención de los grandes jugadores globales. La minera angloaustraliana Rio Tinto analiza ampliar su participación en McEwen Copper, la compañía que impulsa uno de los activos cupríferos no desarrollados más relevantes del mundo.

El movimiento no es menor: ocurre en plena carrera global por el cobre estratégico y en un momento decisivo para el financiamiento del emprendimiento.


Rio Tinto y el interés por profundizar su presencia

Según trascendió a partir de información difundida por agencias internacionales y replicada por medios especializados, Rio Tinto evalúa elevar su actual participación del 17,2% en McEwen Copper, empresa que lidera el desarrollo de Los Azules. La minera participa a través de Nuton, su filial tecnológica orientada a soluciones avanzadas de lixiviación de cobre, un factor que podría resultar determinante en la optimización futura del proyecto.

El CEO de McEwen Copper, Michael Meding, confirmó que existen conversaciones activas con Nuton y señaló que la tecnología de la firma “tiene mucho sentido” para el desarrollo del yacimiento. Esa definición no es casual: en proyectos de gran escala y con desafíos geográficos como Los Azules, la eficiencia metalúrgica y la reducción de costos operativos son variables críticas para la competitividad internacional.

La eventual ampliación de la participación de Rio Tinto no sólo implicaría un refuerzo financiero sino también un respaldo estratégico de peso. Se trata de una de las compañías mineras más importantes del mundo, con experiencia en grandes desarrollos cupríferos y capacidad para movilizar inversiones en contextos complejos.


Un activo que no deja de escalar en valor

Los Azules es considerado uno de los proyectos de cobre no desarrollados más grandes del planeta. Esa condición explica por qué cada movimiento accionario genera repercusiones más allá del ámbito provincial. En el escenario actual, donde la transición energética impulsa una demanda creciente de cobre, los activos con potencial de producción a gran escala adquieren una centralidad estratégica.

Nuton ya invirtió cerca de US$ 100 millones para asegurar su participación inicial en McEwen Copper, mientras que Stellantis posee un 18,3% tras una inversión de US$ 275 millones destinada a garantizar suministro de materias primas para la fabricación de baterías y vehículos eléctricos. La presencia de un gigante automotriz dentro del capital accionario confirma que el proyecto no sólo interesa al sector minero tradicional sino también a la industria global vinculada a la electrificación.

De acuerdo con la información difundida, Los Azules tiene un valor actual neto estimado en US$ 2.900 millones después de impuestos. El plan contempla iniciar la producción en 2030 y alcanzar unas 204.800 toneladas anuales de cátodos de cobre durante los primeros cinco años de operación, una cifra que lo ubicaría entre los principales productores de la región una vez en marcha.


La carrera global por el cobre y el contexto argentino

El interés de Rio Tinto se da en un contexto internacional marcado por la competencia creciente por activos cupríferos de calidad. La electrificación de la economía, el despliegue de energías renovables, la expansión de los vehículos eléctricos y la infraestructura digital asociada a centros de datos están presionando la demanda futura de cobre refinado.

En ese escenario, proyectos de gran escala ubicados en jurisdicciones con potencial geológico probado, como San Juan, adquieren un valor estratégico adicional. Argentina, que aún no cuenta con producción significativa de cobre en operación, busca posicionarse nuevamente como actor relevante en este segmento, y Los Azules aparece como uno de los desarrollos capaces de cambiar esa ecuación.


Financiamiento y salto a la construcción

McEwen Copper se encuentra en pleno proceso de estructuración financiera para avanzar hacia la etapa de construcción. La compañía busca reunir aproximadamente US$ 4.000 millones para el desarrollo integral de la mina y analiza lanzar una oferta pública inicial por US$ 300 millones antes de fin de año.

En ese marco, la posibilidad de que Rio Tinto amplíe su participación cobra especial relevancia. Más allá de las conversaciones en curso, el simple interés de un jugador de esa magnitud funciona como señal hacia el mercado sobre el potencial del activo y la viabilidad de su desarrollo a largo plazo.


San Juan, nuevamente en el radar global

Ubicado en la Cordillera de los Andes, a unos 3.500 metros sobre el nivel del mar y cerca de la frontera con Chile, Los Azules vuelve a consolidar a San Juan como uno de los epicentros del nuevo ciclo del cobre argentino. La provincia concentra varios proyectos de escala mundial y se proyecta como uno de los polos más dinámicos del sector minero en los próximos años.

La eventual mayor presencia de Rio Tinto no sólo refuerza el atractivo técnico del yacimiento sino que también envía una señal política y económica sobre la capacidad del país para atraer capitales en minería metálica. En un mercado global donde los activos de cobre de clase mundial son cada vez más escasos, Los Azules vuelve a colocarse en el centro del tablero.