El Gobierno nacional aprobó la inclusión del proyecto Diablillos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), habilitando beneficios tributarios y fiscales clave para un emprendimiento que movilizará US$ 481 millones entre las provincias de Salta y Catamarca.
La medida posiciona a esta iniciativa metalífera de plata y oro como uno de los desarrollos más significativos de la actualidad en el sector minero argentino, con impacto esperado en empleo, proveedores y dinamización productiva regional.
Un espaldarazo estratégico del RIGI
La aprobación del RIGI para Diablillos implica que el proyecto podrá acceder a incentivos fiscales diseñados para atraer inversiones de alto impacto económico y social, como deducciones impositivas, facilidades para inversiones en activos productivos y condiciones fiscales que mejoran la competitividad de la iniciativa.
Esta herramienta, pensada para estimular desarrollos que puedan generar empleo formal, divisas y encadenamientos productivos, coloca a Diablillos en un lugar destacado dentro de la cartera actual de inversiones mineras en Argentina, especialmente en un contexto donde otros proyectos metalíferos también avanzan en fases clave de sus procesos.
Con un presupuesto estimado de US$ 481 millones, Diablillos se posiciona como una iniciativa con la capacidad de movilizar recursos, servicios especializados y mano de obra local en sectores como perforación, construcción, operación y servicios técnicos asociados a la actividad minera.
Alcance y desarrollo en Salta y Catamarca
El proyecto se desarrolla en una franja que abarca terrenos tanto en Salta como en Catamarca, lo que lo convierte en una iniciativa interjurisdiccional con implicancias productivas para ambas provincias. La dimension territorial y la magnitud de la inversión proyectada hacen que Diablillos sea observado con atención por actores del sector y autoridades provinciales interesadas en consolidar un impacto económico y laboral positivo en sus respectivas economías regionales.
Más allá de la simple extracción de minerales, proyectos de esta envergadura suelen generar:
- Empleo formal durante fases de construcción y operación
- Contratación de servicios especializados
- Movilización de proveedores locales e industriales
- Demanda de servicios logísticos
- Articulación con programas de capacitación técnica
Esto representa un conjunto de efectos indirectos que, sumados a la inversión directa, pueden traducirse en mejoras de infraestructura, movimiento económico en localidades aledañas y oportunidades de empleo calificado.
Potencial productivo y expectativas técnicas
Diablillos es un yacimiento con mineralizaciones de plata y oro, cuya exploración ha avanzado en etapas previas. La inclusión en el RIGI se da en momentos en que el proyecto se encuentra consolidando estudios técnicos y avanzando en la definición de su estrategia de desarrollo, con miras a fases posteriores como la construcción de obras civiles e infraestructura de servicio, además de la optimización de procesos metalúrgicos.
La aplicación de incentivos como el RIGI permite a proyectos mineros reducir parte de sus costos fiscales en las etapas de inversión —un factor clave para la toma de decisión de fondos y capitales institucionales— y mejora las condiciones de competitividad frente a desarrollos similares en otras jurisdicciones.
Esta herramienta, además, otorga previsibilidad a inversionistas que buscan claridad sobre el tratamiento tributario de sus inversiones a mediano y largo plazo, un aspecto que es altamente valorado en contextos económicos volátiles como el argentino.
Impacto en empleo y desarrollo regional
Desde el punto de vista del empleo, la tracción de un proyecto como Diablillos es significativa. La fase de construcción, que puede extenderse por varios años, demanda equipos técnicos y operativos, mientras que la etapa de operación requiere personal calificado en áreas como geología, perforación, metalurgia, mantenimiento y supervisión ambiental.
Además, los beneficios del RIGI suelen traducirse en una mayor participación de proveedores locales, generando encadenamientos productivos para empresas de menor escala que prestan servicios a la minería, como transporte, alimentación industrial, servicios logísticos, construcción de infraestructura y mantenimiento de equipos.
También se espera que el proyecto fortalezca la formación técnica local, dado que la necesidad de capacitación especializada puede incentivar la participación de institutos técnicos, universidades y programas de formación profesional en las regiones donde se desarrolla.
Contexto nacional del sector minero
La inclusión de Diablillos en el RIGI se da en un momento en que la minería argentina busca consolidar su posición en el mapa productivo nacional y global, en especial en minerales estratégicos. Con proyectos metalíferos en distintas fases —desde exploración hasta prefactibilidad y construcción— el país aspira a aprovechar una demanda internacional sostenida de metales críticos.
El sector minero continúa siendo un componente clave en las exportaciones, el empleo formal y el desarrollo de proveedores especializados. Herramientas como el RIGI son vistas por operadores y analistas como elementos que pueden mejorar la competitividad de proyectos de largo plazo y facilitar la llegada de capitales que, de otro modo, podrían preferir jurisdicciones con marcos fiscales más estables o incentivos más atractivos.
En ese sentido, la aprobación para Diablillos representa un paso concreto en la articulación entre políticas públicas y desarrollo productivo, en el marco de una estrategia diseñada para atraer inversiones que generen empleo, divisas y crecimiento económico sostenible.

