Dos jugadas estratégicas que abren interrogantes sobre el futuro del cobre y el oro en la provincia
El Instituto de Exploraciones y Explotaciones Mineras (IPEEM) de San Juan resolvió adjudicar dos áreas clave a empresas privadas, tras un proceso licitatorio iniciado en diciembre de 2024. Se trata de Marisa I, en Calingasta, y Girasol, en Iglesia, otorgadas a Andes Corporación Minera y Compañía Minera Aguilar, respectivamente.
Áreas estratégicas para el mapa minero sanjuanino
El área Marisa I, ubicada en Calingasta, fue adjudicada a Andes Corporación Minera S.A., mientras que el área Girasol, en Iglesia, quedó en manos de Compañía Minera Aguilar S.A. Ambas zonas forman parte de los seis bloques incluidos en la licitación pública lanzada por IPEEM en diciembre de 2024. La adjudicación consolida el esquema provincial de ofrecer a privados proyectos bajo contratos de exploración con derecho a explotación, un modelo que combina atracción de inversiones y control estatal.
Un proceso transparente y competitivo
El concurso inició con la publicación en el Boletín Oficial los días 9, 10 y 11 de diciembre de 2024. Posteriormente, se realizaron las aperturas de sobres: el 26 de marzo de 2025 (sobre 1, antecedentes) y el 25 de abril de 2025 (sobre 2, ofertas técnicas y económicas). “Nuestro objetivo es garantizar reglas claras y previsibilidad para las empresas interesadas”, destacaron desde el Ministerio de Minería. El proceso, que incluyó seis áreas en total, avanza ahora a la etapa de definición contractual.
¿Qué significa el contrato de exploración con derecho a explotación?
Este tipo de convenio habilita a las compañías a realizar estudios geológicos, tareas de prospección y desarrollo en los bloques adjudicados, con la posibilidad de avanzar a la explotación en caso de resultados positivos. San Juan refuerza así una política minera que apuesta a la exploración temprana bajo estándares de transparencia, evitando adjudicaciones discrecionales. Para Andes y Aguilar, el desafío será convertir estas áreas en proyectos económicamente viables en un contexto global de creciente demanda de metales críticos.
San Juan como laboratorio de política minera
La provincia se ha posicionado como un caso de estudio en Argentina: licitaciones públicas, control a través del IPEEM y articulación con el sector privado. “Este mecanismo evita suspicacias y brinda certidumbre tanto a la sociedad como a los inversores”, remarcan fuentes oficiales. El avance sobre Marisa I y Girasol confirma el interés empresarial en zonas históricamente exploradas, donde la geología anticipa potencial en metales como oro, cobre y plata. El desafío, ahora, será acompañar estos contratos con infraestructura, consenso social y un marco regulatorio estable.
Proyección: de áreas adjudicadas a proyectos de inversión
La adjudicación marca el inicio de una nueva etapa para Calingasta e Iglesia. De la exploración al desarrollo minero, el camino dependerá de los resultados técnicos y de la capacidad de las empresas para sostener inversiones en el tiempo. San Juan, por su parte, seguirá apostando a su modelo de licitaciones públicas como carta de presentación frente a capitales internacionales.

