Santa Cruz

Santa Cruz acelera la exploración: comienza la perforación en el proyecto El Águila

Con maquinaria ya instalada en el Macizo del Deseado, Santa Cruz avanza en una de las campañas exploratorias más esperadas del año. El proyecto El Águila inicia su primera etapa de perforación sistemática y renueva expectativas sobre la capacidad de la provincia para sostener nuevos desarrollos en oro y plata.


Una campaña diseñada para revelar el potencial del Macizo del Deseado

El inicio de perforación en El Águila marca un paso decisivo en una zona donde la geología ha mostrado repetidamente estructuras favorables para mineralización aurífera y argentífera. La campaña arranca con un programa de 2.000 a 3.000 metros de perforación RC, extendido a lo largo de cuatro a seis semanas de trabajo continuo. El objetivo inmediato es testear estructuras previamente mapeadas en superficie y zonas delimitadas por anomalías geoquímicas y geofísicas que indican un sistema mineral con continuidad en profundidad.

El proyecto, que abarca cerca de 91 km², ya cuenta con un historial de exploraciones que incluye muestreos, magnetometría, polarización inducida y resistividad. Esa base técnica permitió delinear áreas de interés donde se detectaron valores elevados de oro y plata en superficie, lo que justificó esta primera campaña sistemática. El Águila ingresa así en una fase en la que la perforación comienza a definir si las estructuras detectadas en superficie presentan volumen, continuidad y leyes compatibles con un proyecto de desarrollo futuro.

Para Santa Cruz, este movimiento consolida un ritmo de exploración que acompaña el dinamismo que históricamente ha caracterizado al Macizo del Deseado, una de las provincias metalogénicas más activas del hemisferio sur.


Encadenamientos, proveedores y posibles escenarios de desarrollo

Toda campaña de perforación activa un circuito económico que beneficia a múltiples actores del ecosistema minero. Desde las empresas contratistas de perforación hasta los laboratorios de análisis, pasando por servicios logísticos, transporte, campamentos, catering y proveedores técnicos, El Águila moviliza empleo directo e indirecto en comunidades aledañas como Tres Cerros y Puerto Deseado.

A nivel industrial, el proyecto se inserta en un contexto estratégico: la minería de oro y plata en la Patagonia enfrenta la doble presión de sostener producción en operaciones maduras y, al mismo tiempo, incorporar nuevos proyectos que garanticen continuidad a largo plazo. En ese sentido, cada campaña exploratoria se vuelve crítica. Si la perforación confirma continuidad mineral y leyes significativas, El Águila podría sumarse a la lista de proyectos avanzados que alimenten el pipeline productivo de la provincia.

El potencial también es relevante para la metalmecánica regional, el sector energético y la infraestructura minera, que dependen de la llegada de nuevos proyectos para planificar inversiones a mediano plazo. El movimiento exploratorio en El Águila es una señal positiva para todo el encadenamiento productivo que gira alrededor del sector metalífero.


Hacia dónde puede avanzar El Águila

El resultado de esta campaña será determinante. Si las perforaciones confirman un sistema mineral robusto, el proyecto podría avanzar rápidamente hacia una segunda fase de perforación diamantina, modelado geológico tridimensional y evaluación preliminar de recursos. Ese camino, habitual en los proyectos del Macizo, marcará si El Águila tiene la escala suficiente para convertirse en la próxima apuesta de oro y plata en Santa Cruz.

La provincia, por su parte, continúa posicionándose como una de las jurisdicciones más activas de Sudamérica en exploración metalífera.