La aprobación quedó formalizada mediante la Resolución 1854/2026 del Ministerio de Economía, que incorporó al proyecto Agua Rica al régimen de incentivos previsto por la Ley 27.742. La decisión establece las condiciones de inversión, los compromisos que deberá acreditar la empresa y el marco de beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios para desarrollar el yacimiento.
La iniciativa pertenece a Glencore y se encuentra en la provincia de Catamarca, a unos 3.300 metros sobre el nivel del mar. Su desarrollo contempla la explotación a gran escala de minerales de cobre, oro, plata y molibdeno, con un plan de minado de aproximadamente 780 millones de toneladas de mineral.
El monto total declarado por Minera Agua Rica LLC asciende a US$6.393.631.995. De ese total, US$3.310.574.165 corresponden a activos computables dentro del régimen. La diferencia responde a otros componentes contemplados en el plan económico y financiero presentado por la compañía.
La aprobación representa un paso administrativo central para una de las iniciativas cupríferas de mayor escala previstas en Argentina. El proyecto permitirá avanzar con la planificación de una inversión de largo plazo en Catamarca y sumar una nueva plataforma de producción de cobre, un mineral cuya demanda internacional está vinculada con la electrificación, las redes de transmisión, la infraestructura energética y la industria tecnológica.
US$771 millones de inversión comprometida durante los primeros dos años
La resolución establece que la empresa deberá acreditar inversiones en activos computables por al menos el 40% del monto mínimo exigido por el RIGI durante los primeros dos años desde la notificación de la aprobación. Para cumplir con ese requisito, Minera Agua Rica declaró desembolsos por US$111,6 millones durante el primer año y US$659,9 millones durante el segundo.
En conjunto, el compromiso inicial asciende a US$771,5 millones, una cifra que supera el umbral establecido por la normativa. La fecha límite para acreditar el cumplimiento del monto mínimo de inversión en activos computables quedó fijada para el 31 de diciembre de 2028.
El cronograma presentado por la compañía contempla el inicio de la construcción el 1 de noviembre de 2027 y el comienzo de la etapa operativa el 1 de octubre de 2031. Se trata de un desarrollo de varios años que requiere una importante movilización de capital, contratación de servicios especializados, adquisición de equipos y ejecución de obras de infraestructura.
La adhesión al RIGI le otorga al proyecto acceso a los incentivos contemplados en la legislación para grandes inversiones, incluidos beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios, bajo las condiciones y obligaciones previstas por la ley. La resolución también aprobó el listado de mercaderías que el vehículo de proyecto podrá importar bajo el régimen de franquicias establecido para estos emprendimientos.
El Ministerio de Economía aceptó, además, la propuesta de resolución de controversias presentada por la compañía, en los términos previstos por el artículo 221 de la Ley 27.742. La Secretaría de Minería tendrá a su cargo la fiscalización y el control del cumplimiento de las obligaciones asumidas por el proyecto.
Una operación minera con 23 años de vida útil
El plan de desarrollo de Agua Rica contempla una vida útil estimada de 23 años y el procesamiento de aproximadamente 780 millones de toneladas de mineral. La producción promedio proyectada se ubica en torno a las 160.000 toneladas anuales de concentrado de cobre, además de cantidades relevantes de oro, plata y molibdeno.
Las estimaciones presentadas para el ciclo completo de operación proyectan una producción acumulada de aproximadamente 3,46 millones de toneladas de cobre, 2,34 millones de onzas de oro, 41,16 millones de onzas de plata y cerca de 99.854 toneladas de molibdeno.
Estas cifras corresponden a las proyecciones del plan de desarrollo presentado por la empresa y aprobado en el marco del RIGI. La producción efectiva dependerá de la ejecución de las obras, la puesta en marcha de las instalaciones y el desempeño operativo del yacimiento a lo largo de su vida útil.
El proyecto también proyecta un volumen significativo de exportaciones. Según los datos difundidos sobre el plan, se estiman más de 10,8 millones de toneladas de concentrados de cobre, oro y plata durante el período operativo, además de unas 239.455 toneladas de concentrado de molibdeno.
La magnitud de esos volúmenes permite dimensionar la relevancia que podría adquirir Agua Rica dentro de la estructura exportadora argentina. El cobre es uno de los minerales con mayor proyección para el país, especialmente por la demanda asociada a la transición energética y la expansión de las redes eléctricas. Argentina cuenta con varios proyectos avanzados, pero todavía necesita transformar esa cartera de iniciativas en nuevas operaciones productivas de gran escala.
El 54% de las compras se destinaría a proveedores locales
Uno de los compromisos incorporados al plan de desarrollo es la participación de proveedores locales. La empresa informó que el 54% del monto destinado a compras de bienes, contratación de servicios y obras de infraestructura será adjudicado a proveedores locales, una proporción superior al mínimo del 20% establecido por la reglamentación del RIGI.
Este componente representa una oportunidad para la estructura empresarial de Catamarca y de otras provincias con capacidad de abastecer a la industria minera. La construcción de un proyecto de esta magnitud requiere servicios de ingeniería, movimiento de suelos, transporte, montaje industrial, provisión de estructuras metálicas, mantenimiento, logística, alimentación, alojamiento y numerosas especialidades técnicas.
La participación de empresas regionales dependerá de su capacidad para cumplir con los requisitos de calidad, seguridad, volumen y continuidad que demanda una operación minera de gran escala. El porcentaje comprometido constituye una referencia importante, aunque su impacto económico concreto se conocerá a medida que se adjudiquen los contratos y se ejecuten las obras.
En materia laboral, las estimaciones difundidas para el proyecto contemplan más de 8.200 puestos de trabajo directos e indirectos durante las etapas de construcción y operación. La demanda de empleo tendrá características diferentes según el momento del desarrollo: la construcción requerirá una cantidad elevada de trabajadores vinculados con obras civiles y montaje, mientras que la operación necesitará personal especializado para las tareas mineras, metalúrgicas, de mantenimiento y gestión.
Catamarca suma otro proyecto estratégico para el desarrollo del cobre
La aprobación de Agua Rica refuerza el posicionamiento de Catamarca dentro del mapa de inversiones mineras argentinas. La provincia cuenta con una trayectoria productiva vinculada al litio y busca ampliar su participación en el desarrollo de minerales metalíferos, en un contexto donde el cobre aparece como uno de los principales motores potenciales de crecimiento de las exportaciones.
El proyecto se integra a la estrategia de Glencore en el país y a la planificación de desarrollo de Agua Rica junto con la infraestructura existente de Minera Alumbrera. La posibilidad de aprovechar instalaciones y activos vinculados con ese complejo forma parte de la lógica de desarrollo del emprendimiento y resulta relevante para su planificación técnica y económica.
El ingreso al RIGI no significa que la mina haya comenzado su construcción ni que esté próxima a producir. Establece un marco de incentivos y obligaciones para que la compañía avance con las inversiones comprometidas, cumpla los hitos establecidos y desarrolle las etapas previstas en su cronograma.
Con la fecha de construcción fijada para noviembre de 2027 y el inicio de operaciones proyectado para octubre de 2031, Agua Rica ingresa en una etapa decisiva de preparación. Si se cumplen los plazos y las inversiones anunciadas, Catamarca podría incorporar una nueva operación cuprífera de escala internacional y Argentina sumaría un proyecto de gran volumen a su cartera de futuros productores de cobre.
