Catamarca, Minería

Rio Tinto testea en Catamarca la próxima frontera del litio: extracción directa para escalar sin evaporación

La minería del litio en Argentina suma un hito tecnológico clave. Rio Tinto puso en marcha en Sal de Vida un piloto de extracción directa de litio (DLE) de última generación, con el objetivo de validar eficiencia, escalabilidad y sustentabilidad en condiciones reales de operación.


Litio, tecnología y transición energética: por qué Sal de Vida es una prueba clave

La carrera global por el litio ya no se define solo por reservas, sino por tecnología, tiempos y huella ambiental. En ese contexto, la decisión de Rio Tinto de avanzar con un programa piloto de extracción directa de litio (DLE) en su proyecto Sal de Vida, en la provincia de Catamarca, marca un punto de inflexión para la minería argentina.

El piloto es operado por ILiAD Technologies, una compañía norteamericana especializada en DLE, y busca demostrar el desempeño de su tecnología propietaria —incluida su plataforma ILiAD+— sobre diferentes salmueras del yacimiento. A diferencia de los ensayos de laboratorio o plantas demostrativas de corta duración, el programa apunta a evaluaciones de largo plazo en campo, bajo condiciones reales de operación industrial.

El objetivo es claro: medir eficiencia de recuperación, selectividad química, estabilidad operativa y capacidad de escalado, variables críticas para definir si la DLE puede reemplazar o complementar los métodos tradicionales de evaporación solar en los salares del NOA.


Qué es la DLE y por qué Rio Tinto la considera estratégica

La extracción directa de litio se ha convertido en una de las tecnologías más observadas por la industria minera y energética global. A diferencia de los sistemas convencionales de piletas de evaporación —que requieren grandes extensiones de terreno y largos tiempos de residencia— la DLE permite extraer el litio directamente de la salmuera, con mayores tasas de recuperación y, en muchos casos, menor consumo de agua.

Según explicó ILiAD, su tecnología se caracteriza por:

  • Alta recuperación de litio
  • Fuerte rechazo de impurezas
  • Capacidad de operar sobre casi todos los tipos de salmueras
  • Menor huella hídrica y ambiental
  • Potencial de escalado industrial

Estos atributos resultan especialmente relevantes en Argentina, donde el debate público sobre el litio está cada vez más atravesado por el uso del agua, la sustentabilidad ambiental y la licencia social.

Samuel Moore, CEO de ILiAD Technologies, destacó el alcance del piloto:

“Nuestros últimos desarrollos en DLE ofrecen ahorros significativos para los proyectos, y este despliegue de prueba nos brinda la oportunidad de demostrar ese desempeño de manera directa”.

Además, subrayó que Argentina es un mercado prioritario para la empresa, donde ya ha invertido en capacidades locales para acompañar despliegues a mayor escala.


Una alianza con historia: de Livent a Rio Tinto

El piloto no surge de la nada. La relación entre Rio Tinto e ILiAD se remonta a 2023, cuando el proyecto Sal de Vida aún estaba en manos de Livent. En ese momento, la minera realizó una inversión estratégica en la empresa tecnológica, sentando las bases de una colaboración que hoy se profundiza.

Tras la adquisición de Livent y la consolidación del negocio de litio bajo la marca Rio Tinto Lithium, la compañía reafirmó su enfoque en innovación tecnológica y eficiencia operativa como ejes de su estrategia de largo plazo.

Barbara Fochtman, Managing Director de Rio Tinto Lithium, fue explícita:

“Con más de 30 años de experiencia operando DLE a escala comercial, contamos con el conocimiento necesario para evaluar nuevas tecnologías e integrarlas con procesos probados. Esa combinación es esencial para avanzar hacia una producción de litio eficiente y sostenible”.

La declaración no es menor: muestra que, para Rio Tinto, la DLE no es una apuesta experimental aislada, sino una pieza estructural del modelo productivo futuro.


Catamarca como laboratorio global del litio

El despliegue del piloto en Sal de Vida refuerza el posicionamiento de Catamarca y del norte argentino como un verdadero laboratorio de innovación minera a escala mundial. En un escenario de competencia creciente entre países por asegurar suministro de litio para baterías de vehículos eléctricos, almacenamiento energético y transición energética, la tecnología se vuelve un factor de diferenciación clave.

Argentina posee una de las mayores reservas de litio del planeta, pero enfrenta desafíos estructurales: infraestructura, tiempos de desarrollo, acceso a financiamiento y presión ambiental. En ese marco, la DLE aparece como una herramienta para acelerar proyectos, mejorar rendimientos y reducir impactos, siempre que logre demostrar viabilidad técnica y económica a gran escala.

No es casual que grandes jugadores como Rio Tinto, junto con otras majors del sector, estén poniendo a prueba estas soluciones directamente en el terreno, y no solo en papers técnicos o pilotos controlados.


Claves del piloto DLE en Sal de Vida

  • Proyecto: Sal de Vida (Catamarca)
  • Operador: Rio Tinto
  • Tecnología: DLE – plataforma ILiAD+
  • Objetivo: validar eficiencia, selectividad y escalabilidad
  • Contexto: transición energética y demanda global de litio
  • Diferencial: menor huella hídrica frente a evaporación tradicional

Lo que viene: tecnología, litio y ventaja competitiva

El piloto de DLE en Sal de Vida es mucho más que una prueba técnica. Es una señal estratégica: el futuro del litio argentino no se jugará solo en cuántas toneladas hay bajo el salar, sino en cómo se las extrae, a qué costo ambiental y con qué velocidad.

Si la tecnología de ILiAD demuestra resultados consistentes, Rio Tinto podría avanzar hacia esquemas productivos más flexibles y sustentables, fortaleciendo la competitividad de Argentina frente a Chile, Bolivia y otros jugadores emergentes.

En la nueva geopolítica del litio, la innovación será tan determinante como el recurso. Y Catamarca, una vez más, está en el centro de esa transformación.